Los motores síncronos y asíncronos son dos tecnologías clave dentro de los motores de corriente alterna, pero no trabajan de la misma forma ni responden igual en una instalación industrial. La diferencia principal está en la relación entre la velocidad del rotor y la del campo magnético giratorio del estator: en un motor síncrono ambas velocidades coinciden en régimen normal, mientras que en un motor asíncrono existe deslizamiento.
Esta diferencia afecta al arranque, al control de velocidad, a la eficiencia, a la respuesta dinámica del eje y al mantenimiento del sistema. Por eso, elegir entre un motor síncrono o asíncrono no es solo una decisión de catálogo: condiciona la integración con el variador, el diagnóstico de averías y la fiabilidad de la máquina. En GDM trabajamos en el mantenimiento y reparación de servomotores, accionamientos y sistemas industriales, por lo que entender esta diferencia ayuda a valorar mejor cuándo revisar un equipo antes de que derive en una parada no planificada.
Diferencias entre motores síncronos y asíncronos
Entender esta comparación no es solo una cuestión teórica. En industria, elegir entre un motor asíncrono o uno síncrono condiciona el comportamiento de la máquina, la integración con el variador, la estabilidad del proceso y también la forma de diagnosticar fallos o planificar mantenimiento. El motor asíncrono sigue siendo la solución más extendida por robustez, simplicidad y coste contenido, mientras que las soluciones síncronas ganan peso cuando se busca exactitud de velocidad, alta dinámica y control de movimiento más exigente.
Qué es un motor asíncrono
El motor asíncrono, también llamado motor de inducción, es un motor de corriente alterna en el que el rotor genera par gracias a la inducción electromagnética producida por el campo magnético giratorio del estator. Dicho de forma práctica: el rotor no gira exactamente a la misma velocidad que ese campo, sino ligeramente por debajo. Esa diferencia de velocidad es precisamente el deslizamiento, y es necesaria para que se induzca corriente en el rotor y aparezca el par motor.
La velocidad de sincronismo depende de la frecuencia de alimentación y del número de polos. En un sistema de 50 Hz, un motor de 2 polos tiene una velocidad síncrona de 3000 rpm, uno de 4 polos de 1500 rpm y uno de 6 polos de 1000 rpm. El motor asíncrono real gira por debajo de esos valores precisamente por el deslizamiento asociado a la carga.
Esta tecnología ha sido durante décadas la base de una enorme parte de la industria porque combina construcción robusta, coste razonable y mantenimiento reducido. ABB la describe como una de las máquinas eléctricas más fiables y la sitúa como la más extendida en aplicaciones industriales, especialmente en bombas, ventiladores, cintas transportadoras, compresores, elevación, climatización y tratamiento de agua.
Cómo funciona un motor asíncrono
El motor asíncrono trifásico o de inducción, son motores de corriente alterna CA, en los que la corriente eléctrica que precisa para producir la torsión del rotor o giro del mismo, es inducida por inducción electromagnética del campo magnético de las bobinas del estator, que se alimentan por un sistema de tres tensiones trifásicas que se desfasan entre sí por 120 ̊ formando una estrella.
La tensión de la alimentación entre las tres fases puede ser de 380V y una frecuencia de 50Hz.
Los motores Asíncronos reciben dicho nombre por la diferencia entre la velocidad del rotor y la del campo magnético rotante (campo magnético giratorio).
El poder mecánico de rotación generado por el rotor es transferido a través de un eje de potencia.
Dicho de otra manera. Cuando el estator recibe alimentación trifásica, genera un campo magnético giratorio. Ese campo corta los conductores del rotor e induce corrientes en él. A su vez, esas corrientes generan un campo magnético propio en el rotor, y la interacción entre ambos campos produce el par que hace girar el eje. Si el rotor alcanzara exactamente la velocidad del campo giratorio, dejaría de existir la diferencia necesaria para inducir corriente y el motor dejaría de producir par; por eso un motor de inducción trabaja siempre con cierto deslizamiento.
Desde el punto de vista del accionamiento, esta solución funciona muy bien en aplicaciones donde no se necesita una precisión extrema de velocidad ni una dinámica muy agresiva. ABB señala que, en control escalar V/f, los motores asíncronos ofrecen una solución simple y económica, especialmente válida en cargas como bombas y ventiladores, aunque con menor precisión y menor capacidad de control fino del par que otras arquitecturas.
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Paso de energía eléctrica a mecánica.
Así el motor trifásico es una máquina eléctrica que transforma energía eléctrica en energía mecánica.
- Por medio de interacciones electromecánicas, siendo la velocidad de giro del rotor ligeramente menor o inferior a la del campo magnético giratorio, esto se debe a que si fuera igual, no se induciría corriente en el rotor y no habría interacción entre los campos por esta razón se le llama asíncrono, generando un deslizamiento del rotor en relación con el campo magnético giratorio que genera las bobinas del estator. El motor asíncrono está formado por un estator donde se alojan un conjunto de bobinas que forman en cada fase un número de pares de polos que determina la velocidad RPM
- 2 polos =3000 RPM / 4Polos = 1500RPM/ 6 Polos =1000RPM /8 Polos =750RPM
- Un núcleo dónde se alojan unas barras unidas entre sí por dos aros a ambos lados formando una jaula de ardilla el lo que se denomina el rotor. Estos pueden ser de aluminio fundido o bien de cobre. Montado el conjunto sobre un eje soportado por rodamientos. La corriente que fluye en el rotor a través de un grupo de barras formado por una espira originando en esa forma un campo magnético en el núcleo del rotor, con polos N y S, la espira está formada por una sola vuelta, el rotor gira a una velocidad algo menor que el campo rotatorio (producido por el estátor) para permitir que los conductores del rotor corten el campo magnético giratorio a medida que gira, induciendo así las corrientes necesarias en los arrollamientos del rotor.
- Algunos motores eléctricos son reversibles transforman energía mecánica en energía eléctrica.
Qué es un motor síncrono
El motor síncrono es un motor de corriente alterna cuyo rotor gira en sincronía con el campo magnético giratorio del estator. En condiciones normales de funcionamiento, no aparece el deslizamiento característico del motor de inducción, y por eso la velocidad queda directamente ligada a la frecuencia de alimentación y al número de polos. Esa es su principal diferencia conceptual frente al asíncrono.
Aquí conviene corregir una simplificación habitual: hoy no tiene sentido presentar el motor síncrono solo como una máquina con excitación de campo en corriente continua. En la práctica industrial actual también son muy relevantes los motores síncronos de imanes permanentes y los de reluctancia síncrona, impulsados por el desarrollo de los variadores de velocidad y del control electrónico avanzado.
En el ámbito del control de movimiento, los motores síncronos destacan porque permiten un control de velocidad muy preciso y, en versiones servo, pueden ofrecer baja inercia de rotor, alta densidad de potencia y gran capacidad dinámica. ABB y Siemens coinciden en situarlos como opción preferente cuando se busca máxima respuesta dinámica, baja inercia y altas prestaciones de servoaccionamiento.
Cómo funciona un motor síncrono
En un motor síncrono, el campo del rotor y el campo giratorio del estator se mantienen acoplados magnéticamente. Por otro lado, en los motores síncronos de imanes permanentes, por ejemplo, el rotor aporta su polaridad magnética y el variador controla la corriente del estator para que el ángulo entre campos sea el correcto y se genere el par adecuado. En servoaplicaciones, esto exige además conocer con precisión la posición del eje mediante resolver, encoder incremental, SinCos u otros sistemas de realimentación.
Eso tiene una consecuencia práctica importante: el motor síncrono no solo depende de la máquina eléctrica en sí, sino también de una estrategia de control correcta, una puesta en marcha bien parametrizada y una realimentación fiable. ABB señala expresamente que errores de fase o de realimentación pueden impedir que el motor entregue todo su par y todo su rendimiento esperado.
Constructivamente.
El motor síncrono y el alternador con campo giratorio e inducido fijo tienen características similares desde el punto de vista constructivo. El campo está excitado por corriente continua que proviene de un generador pequeño o de otra fuente de corriente continua.
La velocidad depende de la frecuencia del circuito y del número de polos del motor. Las variaciones de la frecuencia hacen variar la velocidad del motor, aunque la carga no afecta a esta velocidad, como en el motor de inducción. Se puede obtener la velocidad (en revoluciones por minuto) dividiendo la frecuencia, en ciclos por minuto, por la mitad de números de polos.
Efecto de la corriente.
Cuando se aplica una corriente polifásica al arrollamiento de la armadura de un motor síncrono se produce un campo magnético que gira en sincronismo con el circuito de alimentación. Este campo magnético giratorio, que actúa sobre el arrollamiento amortiguador (rotor) origina una cupla de arranque que hace girar al rotor. El motor comienza a funcionar como un motor de jaula y en esa forma, la velocidad resulta algo menor que la velocidad sincrónica. Cuando se excita el campo, este produce polos N Norte y polos S Sur, alternados que se colocan en posición con el campo giratorio de la armadura (estátor) y el rotor gira en fase con el circuito de alimentación.
Es posible variar el factor de potencia del motor cambiando la corriente del campo, la cual, a su vez, hace variar la relación de fase entre la tensión y la corriente de la armadura.
En GDM trabajamos en mantenimiento correctivo y preventivo de servomotores, electromandrinos, spindles, robótica industrial y electrónica industrial. Si necesitáis valorar el estado de un equipo o planificar una intervención de mantenimiento, podéis consultarnos.
Diferencias entre motores síncronos y asíncronos
La diferencia central entre ambos está en la velocidad. En el asíncrono, la velocidad real se desvía de la velocidad síncrona por efecto del deslizamiento y de la carga. En el síncrono, la velocidad puede mantenerse exactamente ligada a la referencia de frecuencia y control. Por eso, cuando se busca exactitud de velocidad y comportamiento más predecible, el síncrono parte con ventaja.
También difieren en la respuesta dinámica. En servoarquitecturas, los motores síncronos suelen trabajar con menor masa e inercia de rotor, lo que mejora la aceleración y permite que una mayor parte del par disponible se destine a mover la carga. En cambio, el asíncrono sigue siendo muy competitivo cuando prima la robustez, la simplicidad y la disponibilidad de potencias elevadas.
Otra diferencia importante está en el coste total de la solución. El motor asíncrono estándar es normalmente más económico y sencillo, y muchas veces no necesita un sistema de realimentación para resolver aplicaciones convencionales. El síncrono, especialmente en entorno servo, suele exigir un ecosistema de control más completo. A cambio, puede ofrecer mejor rendimiento dinámico, más densidad de par y, en ciertas tecnologías, una eficiencia muy alta al no tener corrientes de rotor como en un motor de inducción.
Qué aplicaciones industriales encajan mejor con cada uno
El motor asíncrono sigue siendo la opción natural en una gran cantidad de aplicaciones de servicio continuo o semipesado donde la prioridad es disponer de una máquina fiable, bien conocida por mantenimiento y con integración sencilla: bombas, ventiladores, compresores, transporte, elevación, climatización y muchas cargas de proceso. Por eso sigue teniendo una base instalada enorme en industria.
El motor síncrono gana terreno cuando el requisito principal ya no es solo mover una carga, sino hacerlo con mayor precisión, más respuesta dinámica o mejor control del eje. Eso es especialmente visible en servoaplicaciones, automatización avanzada, posicionamiento, ejes dinámicos, maquinaria donde importa la baja inercia o sistemas que necesitan un control más fino del movimiento.
Dicho de otra forma: no existe un ganador universal. Un escéptico bien informado te diría, con razón, que comparar ambos motores sin contexto de aplicación lleva a conclusiones pobres. En muchas plantas, el asíncrono sigue siendo la decisión correcta; en otras, la exigencia de precisión, dinámica o compactación del eje empuja claramente hacia tecnologías síncronas.
Qué implicaciones tiene esto en mantenimiento industrial
Desde mantenimiento, la diferencia entre ambas tecnologías no debería verse solo como una cuestión de catálogo, sino como una cuestión de diagnóstico. En motores asíncronos, problemas como pérdida de fase, vibración, temperatura elevada, desalineación, fallos de lubricación, daños en rodamientos o degradación del aislamiento tienen un impacto directo en la fiabilidad. ABB documenta, por ejemplo, que la pérdida de fase puede derivar en sobrecalentamiento, ruido intenso y vibraciones mecánicas, y dedica procedimientos específicos a vibración, temperatura de rodamientos y medición de aislamiento.
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En soluciones síncronas y servoaccionadas, al diagnóstico electromecánico habitual hay que sumar la capa de control: estado del encoder o resolver, calidad de la realimentación, parametrización, coherencia de fase y condiciones de puesta en marcha. No siempre el problema está “en el motor” entendido como conjunto bobinado-rotor-rodamientos; a veces está en la interacción entre motor, drive y feedback. Ese matiz es crítico cuando se quiere evitar un cambio de equipo innecesario o una reparación mal enfocada.
Por eso, para una planta industrial, entender si está trabajando con una arquitectura asíncrona o síncrona no es solo cultura técnica: es una forma de acotar mejor averías, interpretar síntomas con más precisión y definir mejor qué equipos conviene revisar de forma preventiva antes de que aparezca la parada no planificada.
Ver servicio de mantenimiento y reparación de servomotores.
Relación con los servomotores
Este punto conviene dejarlo claro porque en muchos entornos se mezclan conceptos. No todo motor síncrono es un servomotor, y no todo motor asíncrono queda fuera del control avanzado. Pero en la práctica industrial actual, una parte muy relevante de los servomotores modernos trabaja con tecnología síncrona, especialmente con imanes permanentes, porque ofrece la combinación adecuada de baja inercia, alta respuesta y control preciso del eje. También existen soluciones servo asíncronas, pero cuando se exige máxima dinámica, el síncrono suele ser la referencia.
La diferencia entre motores síncronos y asíncronos no se reduce a una definición académica. Afecta a la velocidad real de trabajo, al modo en que se genera el par, al tipo de control necesario, a la respuesta dinámica del sistema y al enfoque de mantenimiento. El asíncrono sigue siendo la gran máquina industrial por robustez y simplicidad; el síncrono destaca cuando el proceso exige más precisión, más dinámica o una integración más avanzada con el drive.






