La reparación de servomotores es uno de los servicios estrella de GDM. Nuestro equipo especializado se encarga de devolver a la vida a cada motor que llega a nuestras manos, garantizando que funcione al 100% y con la fiabilidad que tus máquinas necesitan. Hoy te contamos cómo lo hacemos paso a paso y por qué tantas empresas confían en nosotros.
¿Qué hace especial la reparación de servomotores en GDM?
En GDM no nos limitamos a reparar. Nuestro objetivo es que el servomotor vuelva a funcionar como el primer día. Para lograrlo aplicamos protocolos propios, herramientas específicas y un control exhaustivo en cada etapa del proceso.
Lo que para muchos es un simple arreglo, para nosotros es casi una cirugía de precisión industrial.
Cuando recibimos un motor, no solo buscamos el fallo evidente. Revisamos cada detalle, cada conexión, cada componente. Porque sabemos que un pequeño descuido puede convertirse en un gran problema para la producción de nuestros clientes.
El proceso de reparación de servomotores paso a paso
Cuando un servomotor llega a nuestro taller, lo primero es identificar su tipo y características. Cada marca y cada modelo tienen particularidades, por lo que conocerlas a fondo nos permite intervenir sin margen de error.
A continuación realizamos una batería de comprobaciones iniciales:
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Conector de potencia.
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Control de la sonda térmica y del freno.
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Test de aislamiento.
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Revisión del bobinado del estator.
En paralelo, analizamos el codificador: puede ser tacómetro, hall effect, resolver, encoder serie, incremental o absoluto. Medimos los ajustes en grados mecánicos y eléctricos para garantizar la conmutación correcta entre rotor y estator. Este paso es crítico para evitar problemas de funcionamiento tras la reparación.
Tecnología propia para la reparación de servomotores
En GDM hemos desarrollado una aplicación exclusiva que nos permite verificar y medir con precisión el número de pulsos del codificador, la simetría y el desfase entre señales A y B. Gracias a ello aseguramos que el motor mantendrá su alineación perfecta al volver a conectarse con el driver.
Además, comprobamos siempre el par de fuerza del freno, tanto si es de ferodo como magnético. Este control adicional evita sorpresas cuando el motor regresa a su entorno de trabajo.
Cuando estas pruebas iniciales concluyen, pasamos a desmontar el motor. Aquí revisamos eje, rodamientos, asientos, tapas y holguras. Cada pieza se examina para decidir si necesita reparación, sustitución o un ajuste fino.
Reconstrucción y pruebas de calidad
La fase final de la reparación de servomotores es la reconstrucción. Tras reparar o sustituir las piezas dañadas, montamos de nuevo el conjunto y repetimos los tests de aislamiento. Ajustamos el codificador y verificamos la conexión con el driver.
Después llega un momento clave: el rodaje y las pruebas en banco. En nuestro departamento de Control Check analizamos consumo, velocidad y par de fuerza. Solo así podemos garantizar que el motor está preparado para volver a trabajar sin fallos.
Cuando confirmamos que todo funciona como debe, cuidamos también los detalles: pintamos el motor con su color original y lo embalamos con protección antichoque para que llegue perfecto a tu planta.
¿Por qué confiar en GDM para reparar tu servomotor?
Confiar en GDM significa asegurarse de que el motor volverá a rendir como nuevo. No importa si hablamos de una máquina crítica de producción, un robot industrial o un sistema automatizado: tratamos cada reparación con la máxima responsabilidad.
Nuestro método combina experiencia, tecnología propia y pasión por hacer las cosas bien. Y lo mejor: siempre mantenemos un trato cercano y transparente con nuestros clientes.
La reparación de servomotores es un proceso complejo que requiere conocimiento, precisión y compromiso. En GDM llevamos años devolviendo la vida a equipos que muchos daban por perdidos, siempre con resultados medibles y garantizados.
¿Quieres que tu servomotor vuelva a rendir al máximo? Rellena nuestro formulario de contacto y te contamos cómo podemos ayudarte.










